EX-SAN BERNARDO

MANUAL DE IDENTIDAD E HISTORIA DE SAN BERNARDO
Las abuelas de San Bernardo llevan años luchando por no irse del barrio y por mantener su dignidad y su integridad como personas. Ellas han hecho frente a las situaciones más complejas, de ahí que nos planteásemos un manual de identidad y resistencia contra la especulación.

Este ‘manual’ proporcionará ‘instrucciones de uso’ y intentará mostrar parte de la idiosincrasia de San Bernardo. Le acompañarán objetos y utensilios necesarios en situaciones de identidad, resistencia y arraigo. Este ‘kit’ y el manual irían dentro de un maletín.

Posibles acciones:
-Realización de fotografías de los vecinos desahuciados en sus antiguas casas y en los patios de vecinos desaparecidos.
-Recopilación de testimonios hablados, fotográficos y escritos sobre lo que significa San Bernardo para sus vecinos.
-Mapa del barrio señalando los comercios, tiendas y corrales de vecinos que han desaparecido.
-Postales con imágenes artísticas e información de San Bernardo.
-Macetas de geranios con poemas breves para colgarlas en los patios.

TRABAJO DE CAMPO

TOMA DE CONTACTO

Paseamos por el barrio y pensamos que acercarnos al Centro Social Ocupado de San Bernardo La Sin Nombre era la mejor manera de saber las preocupaciones de los vecinos. Allí nos dieron el contacto de Antonio Buenavida, habitante del barrio implicado en el problema del desalojo y ocupación de la vivienda San Bernardo 52. Nos reunimos con él y supimos que la mayoría de los inquilinos que se han visto desahuciados son ancianas, conocidas en el barrio como las ‘abuelas ocupas’, y aprendimos de su larga historia de lucha contra la corrupción inmobiliaria y la especulación urbanística, pero también de su hartazgo ante las presiones, desalojos y realojos que han padecido.

CONCLUSIONES

Sólo quedan 20 vecinos del barrio que hayan vivido la mayor parte de sus vidas en él. Son de edad avanzada y la mayoría están cansados de tanta lucha por una vivienda digna y contra el olvido del barrio, lo que no impide que sigan reuniéndose todos los jueves en busca de una solución a su problema.

De acuerdo con ellos, decidimos centrarnos en el rescate de la memoria de lo que fue el barrio, de esa idiosincrasia que un día desapareció y que hay que reivindicar frente a la indiferencia de los nuevos vecinos que no sienten San Bernardo como suyo.

Nos propusimos unos objetivos:

-Resaltar la importancia del arraigo, del orgullo de pertenencia al barrio y a su perdida idiosincrasia. Para ello, la memoria será nuestra más valiosa herramienta.
-En esta línea, recordar costumbres como comprar en las tiendas del barrio, hoy muchas de ellas desaparecidas, o sentarse en los patios y las puertas a charlar.
-Mostrar la valentía y el arrojo con que se entregan las ‘abuelas okupas’ a la lucha sin perder la esperanza y la dignidad.
-Hacer visible la especulación sin escrúpulos, con ‘mobbing inmobiliario’ a los ancianos, y constatar el desalojo y la demolición de viviendas

HISTORIA

San Bernardo es uno de los arrabales de la ciudad de Sevilla. Un barrio obrero histórico que se desarrolla en torno al trabajo en las múltiples industrias, principalmente metalúrgicas, establecidas en su entorno. Conformado por casas y patios de vecinos, principalmente en régimen de alquiler, se caracterizó siempre por su fuerte carácter de barrio y los intensos lazos comunales que unían a los que lo habitaban.


El declive del San Bernardo tradicional empieza con la riada de los años sesenta. A partir de ese momento, la dejadez de los propietarios en los deberes de conservación de las viviendas se hace cada vez más patente y crece con los años, actitud que propició el deterioro -o incluso, en muchos casos, la ruina- de las mismas.

Pero a finales de los años ochenta el barrio empieza a revalorizarse, especialmente con la reforma del ferrocarril en 1992. Su entorno es ocupado con celeridad por edificios de oficinas y viviendas de lujo. La consiguiente especulación se ceba con la población ‘autóctona’ de San Bernardo y desencadena un proceso de desalojos y demoliciones de viviendas tradicionales. Éstas poco a poco van siendo sustituidas por las de de lujo y aparecen nuevos vecinos de clase pudiente que van desplazando a la población humilde que históricamente se había asentado en la zona.

Actualmente, hay once familias del barrio de San Bernardo luchando por el derecho al arraigo y contra la violencia urbanística especulativa que enriquece a unos pocos mientras hipoteca y desahucia a una mayoría.